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viernes, 19 de noviembre de 2010

Cuenta atrás para la fusión de Antena 3 y la Sexta

La amistad en el mundo empresarial es un concepto bastante relativo. Cuando se habla de una fusión, sobre todo en el ámbito de la comunicación, no sólo se alude a la decisión de tipo económico en la que se unen dos o más empresas, sino que también comporta ciertos elementos ideológicos y objetivos editoriales que en numerosos casos deriva en el predominio de uno de los dos, relegando a un segundo plano los planteamientos del primero. A principios de este mes, la Comisión Nacional de la Competencia (CNC) daba luz verde a la unión de Cuatro y Telecinco. Esta noticia despejó las dudas que llevaban meses forjándose, desde que iniciaron las conversaciones el pasado abril, pero también puso en jaque al resto de competidores que observaron como su posicionamiento poseía bastantes posibilidades de mejorar. Las negociaciones que mantuvieron La Sexta y Antena 3, en las que había una intención clara de fusión, se quedaron en standby y, por el momento, sus enemigos en la parrilla televisiva les llevan unos pasos de ventaja en la carrera por el liderazgo.
Fuente: unrespetoalascanas.wordpress.com
Mediante las estrategias corporativas como la fusión las entidades consiguen una ventaja clara en el mercado. En primer lugar, porque la integración horizontal en la que una empresa se alía con otra del mismo sector, reduce la competitividad y, en segundo lugar, porque su poder aumenta cualitativa y cuantitativamente. Por este motivo, las negociaciones presentaron algunos obstáculos frente a la CNC, encargada de velar por el buen proceder de esta clase de acuerdos. Con el fin de contrarrestar el provecho  generado por la concentración empresarial, el órgano estableció unos requisitos que eran imprescindibles para poder continuar con los trámites y, al poco tiempo, Mediaset, aceptó sus prerrogativas. En octubre la Comisión consideró que la nueva propuesta si acotaba el marco de sus competencias, puesto que quedaban establecidos ciertos límites a su autonomía comercial. Entre ellos, algunos puntos se centran en el tiempo de exclusividad que poseen por la compra de una serie o programa, es decir, el periodo en el que pueden ser ellos los únicos con sus derechos de emisión, o los ámbitos que les corresponden a cada uno, por citar algunos. La publicidad es una muestra clara de las divergencias que pueden surgir a partir de ahora. Antena 3, por ejemplo, posee otras cadenas complementarias como Antena nova o neox, y dentro de las mismas incluye el mismo paquete de publicidad contratado por triplicado y emitido a la vez, esta dinámica ofrece una ventaja considerable contra el resto de ofertas, por lo que existe el riesgo de monopolizar el mercado y acaparar a todos los anunciantes. En el caso de la primera gran fusión entre cadenas importantes en España, uno de los compromisos firmado por Telecinco impide estos acuerdos publicitarios y deberán vender diferentes paquetes en los dos canales. Estas son algunas de las cláusulas recogidas en el hecho relevante enviado por la cadena a la Comisión Nacional del Mercado de Valores.  Ahora que las condiciones están más claras se originan otros interrogantes en la esfera mediática, Antena 3 y la Sexta se quedan en una posición tensa, que indirectamente les obliga a pulsar el play y retomar los contactos. Por otro lado, la audiencia ha manifestado su preocupación por el devenir de la programación resultante de la unificación.  Incluso profesionales de la propia cadena, como en SLQH, parodian el hipotético futuro próximo que les aguarda. ¿Será Telecinco más parecido a Cuatro, o viceversa?

Videos (no disponibles para compartir en blogger)

- Slqh - Telecinco y Cuatro, contra Antena 3 y laSexta 
- Slqh - El casting de presentadores si Cuatro y T5 se fusionan

Fuente:

www.elmundo.es
www.233grados.com
www.youtube.com

domingo, 31 de octubre de 2010

Telecinco bajo sospecha

Industria ha abierto un expediente a la cadena dependiente de la productora Mediaset por llevar a cabo, supuestamente, una de las estrategias más recurrentes a la hora de competir por el share con otras cadenas, la contraprogramación. Es el cúlmen de una guerra por las audiencias que comenzó hace ya unos días, desde que Antena 3 desveló el día en el que emitirían su gran megaproducción de romanos, Hispania. La Subsecretaría General de Medios Audiovisuales, órgano dependiente del Ministerio de Industria, considera sospechosa la actividad de Telecinco la semana pasada, con la emisión de la tvmovie Felipe y Letizia, frente al estreno de Antena 3. La cuestión es que, según la Ley Audiovisual, deben avisar con tres días de antelación los cambios en la parrilla, para evitar la competencia desleal entre las empresas de comunicación, y ahora se investiga si la cadena liderada por Paolo Vasile cumplió con el plazo exigido.
Pero primero hay que tener claro qué significa la acusación de contraprogramar. De forma errónea se suele usar este término para referirse a la colocación de un determinado producto televisivo en una hora concreta, para arrebatar una parte importante de la audiencia a otra cadena. Lo cierto es que es un concepto que procede de Estados Unidos, de counter programming, y alude a la misma técnica pero con otra finalidad, ofrecer algo diferente que se adecua a los gustos de una franja del público que no desea ver lo que emiten el resto de competidores. Por tanto, se entiende que de lo que se acusa a Telecinco es más parecido al stunting, que es dónde entra el factor sorpresa, es decir, modificar la oferta sin previo aviso o con poco tiempo, con alguna serie o película de gran atracción, para crear un efecto que anule toda la campaña promocional de la otra.
Fuente: panoramaaudiovisual.com
Lo que suelen hacer para librarse de las multas es justificar su actuación alegando sucesos de gran interés informativo, u otro tipo de problemas, recurso que utilizó la cadena la semana pasada al argumentar que tuvieron complicaciones técnicas y de ahí el cambio de horario. En cualquier caso, todavía el expediente debe prosperar, algo complejo si presentan alegaciones tal y como se prevé. Si continuara el proceso, la productora podría enfrentarse a una sanción entre 100.000, por falta leve y 500.000, por una grave, sin embargo, la realidad es que el Ministerio no ha impuesto sanción alguna ni en 2009, ni en 2010.
La siguiente batalla de esta guerra por la audiencia llegó con la emisión de la segunda entrega de Hispania. De nuevo sin publicidad, lo que le ha hecho perder alrededor de unos 350.000 euros, consiguieron captar a 5.116.000 espectadores, cifra que supera en unos miles a los de la miniserie de los Borbón, aunque ellos si incluyeron tres minutos de anuncios, aunque lo habitual, como mínimo, suelen ser doce.  Tras la emisión de la serie de la corona, se volvió a producir un cambio de última hora y colocaron el reportaje “Un día en la vida de los Príncipes”, con 4.111.000 espectadores, resultando otra vez sospechoso de contraprogramación o de stunting, en definitiva.
Si algo queda claro es que la lucha les está saliendo bastante cara a ambos enemigos, han perdido dinero en publicidad, es posible que por lo menos uno de ellos sufra importantes sanciones económicas e incluso han perdido una importante franja del público a raíz de esta competencia desleal y este mareo de fechas. Sólo queda esperar a ver el desenlace, en todos los sentidos.


Felipe y Letizia - Avance de la TVmovie de Telecinco





Promoción Hispania, la leyenda





Fuente:

www.publico.es